Los tres cabezudos creados durante el verano ya tienen forma y el proceso entra ahora en una segunda fase.
Después de varias sesiones de diseño y construcción, el trabajo continúa con acabados, percusión e instrumentos elaborados con materiales reutilizados. La idea es que las figuras no terminen guardadas al acabar el taller, sino que puedan salir y formar parte de actividades del pueblo.
En el proceso han participado personas de distintas edades y colectivos locales. Esa mezcla de creación manual, aprendizaje y trabajo compartido es precisamente una de las partes más interesantes de la actividad.
Las siguientes sesiones se desarrollarán durante septiembre y octubre.
Esta publicación ha sido realizada con el apoyo financiero del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad subvencionada y no refleja necesariamente la opinión del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

